viernes, 25 de marzo de 2011

feliz?

Anoche estuve ojeando las entradas antiguas de mi blogg y noté un leve empecinamiento en tratar de ser feliz… y viendo la vida real… lo empecinada que es la vida en frustrar mis intentos!
                Pero no importa, porque parece ser que soy una persona con una filosofía interesante. Sobre todo por lo que leo… que yo escribí.  Y está bueno leer lo propio. Incluso porque en determinados momentos pienso que no soy capaz de pensar así… y al fin y al cabo me doy consejos a mi mismo jaja.
                Y eso fue lo que pasó anoche. Necesitaba algo y ese algo lo encontré un mí mismo. Fui yo quien escribió esas palabras tan enriquecedoras y que me sirvieron para tomarlo como consejo (soy un capo)
                Es raro; es raro enterarse que uno piensa de determinada manera y no lo aplica. La felicidad parece tan fácil de lograr, tengo tantas cosas escritas que hablan de la felicidad y como conseguirla… y se me hace tan difícil entenderlas.
                No está bien ir por el mundo contando las penurias por las que uno pasa. A veces parece que lo mejor es guardarlas para uno mismo y compartir lo bueno. Lo difícil es compartir lo bueno cuando es complicado encontrarlo.
                Si me preguntan, es un año de mierda! Pero aún asi hago todo mi esfuerzo para hacer feliz a la mayor cantidad de gente que puedo. Pero me doy cuenta que podría ser un poco egoísta y tratar de hacerme un poco feliz yo mismo. Pero me gusta que la gente se ría, me gusta que la gente piense que tengo todo solucionado y por eso tengo tanta “buena onda”, me gusta que la gente se contagie de mi sonrisa, me gusta aparentar ser feliz. Pero supongo que en algún momento voy a poder ser completamente feliz. Hoy estoy feliz, aunque la angustia que tengo encima me lleve a pensar muchas estupideces… hoy estoy feliz, porque se que mañana voy a tener más experiencia, hoy estoy feliz, a mi modo pero estoy feliz. 

4 comentarios:

Valèrie dijo...

"¿Qué le da una persona a otra? Da de sí misma, de lo más precioso que tiene, de su propia vida. Ello no significa que sacrifica su vida por la otra, sino que da lo que está vivo en él -da de su alegría, de su interés, de su comprensión, de su conocimiento, de su humor, de su tristeza-, de todas las expresiones y manifestaciones de lo que está vivo en él. Al dar así de su vida, enriquece a la otra persona, realza el sentimiento de vida de la otra al exaltar el suyo propio. No da con el fin de recibir, dar es de por sí una dicha exquisita. Pero al dar, no puede dejar de llevar a la vida algo en la otra persona, y eso que nace a la vida se refleja a su vez sobre ella, cuando da verdaderamente, no puede dejar de recibir lo que se le da en cambio. Dar implica hacer de la otra persona un dador, y las dos personas involucradas se sienten agradecidas a la vida que nace para ambas."

Extracto de El Arte de Amar, Erich Fromm.

Tengo mis discordancias con el autor, pero ese fragmento me parece algo maravilloso.

Y yo creo más bien...que la felicidad es efímera, y que por eso es tan bella, justamente, por su evanescencia.
Pero entiendo a lo que apuntás cuando decís que te gustaría ser completamente feliz...y yo a eso no lo denomino felicidad sino "armonía" (no te estoy refutando! simplemente creo que más allá del diferente modo de nombrar tal estado, los dos buscamos lo mismo)...esa armonía en mi vida podría definirse como un estado de complementariedad entre mi bienestar interno y mi relación con el entorno, alcanzado tal estado...puedo decir que vivo más momentos de felicidad que en otras etapas que quizás estén más teñidas de angustia o melancolía.

Ojalá halles tal armonía (o felicidad), lleva tiempo...pero estoy segura de que la vas a alcanzar :)

Antonella dijo...

Me ha pasado. Aunque no puedo leer mis propios escritos porque siento que fue otra persona la que lo escribió. En general no releeo nada propio jaja.
Lo que sí, Sam: Está bueno que contagies alegrías, pero no por ello te tragues lo que sentís. Desahogarte también es bueno, pero te entiendo porque suelo ser así también.

Un beso!

Lourdes Natalia Zacarías dijo...

Yo hice una teoría sobre la felicidad. En realidad la felicidad como fin en si mismo o como meta o como tierra prometida a la que todos queremos llegar (a mi criterio, ojo) NO existe. La felicidad son momentos... como también la angustia son momentos. Son "estados", por eso mismo cambian y si no cambiaran nada tendría sentido. La felicidad se percibe por contraste. Como las luces y las sombras. Si nunca estuviste mal, no vas a saber qué es estar bien, porque estar bien simplemente ya no sería un "estado" sino una constante. Si todo fuera felicidad no conoceríamos otra cosa... nada nos sorprendería. Creo yo que sería de algun modo como una especie de apatía. Puede sonar loco lo que digo pero creo que si no conocieramos el fracaso y el dolor, la perdida, el error... todo en la vida sería tan fácil, que al final el vacío interior y la mediocridad estrían a la orden del día. El dolor, el error, la angustia... todo lo opuesto a la felicidad son los estados que nos curten, los que nos hacen fuertes, los que nos hacen escalar más alto para ver los problemas con otros ojos, para medir los esfuerzos con otro calibre, son ese trago amargo que hace que el sabor dulce de la felicidad, sea aún más dulce y sea realmente un momento felíz.
Perdón por la extensión. Salduos!

Laura dijo...

Ojalá sean más los momentos felices que los amargos... Vale la pena esforzarse por ello (:
Saludos...